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viernes, 8 de abril de 2011

CRISTIANOS: DEBILES Y DESOBEDIENTES - FUERTES Y OBEDIENTES

En los tiempos que corren, los últimos, las señales hablan por si mismas, muchos cristianos están como tibios, o fríos directamente; débiles en la fe, cargados de problemas y  conflictos que no saben como resolver.
Lo que veo es como si necesitaran afirmar su fe en alguien, "con mas fe" que ellos (llámese Pastor, Obrero, Diacono, evangelista, etc.) quedando a la vista el cumplimiento de la siguiente palabra:

¿Por qué me llamáis, Señor, Señor, y no hacéis lo que yo digo?
Todo aquel que viene a mí, y oye mis palabras y las hace, os indicaré a quién es semejante.
Semejante es al hombre que al edificar una casa, cavó y ahondó y puso el fundamento sobre la roca; y cuando vino una inundación, el río dio con ímpetu contra aquella casa, pero no la pudo mover, porque estaba fundada sobre la roca. Mas el que oyó y no hizo, semejante es al hombre que edifico su casa sobre la tierra, sin fundamento; contra la cual el río dio con impetu, y luego cayó, y fue grande la ruina de aquella casa (Lucas 6:46-49). 

Jesucristo es la Roca, El es el único donde debemos colocar nuestros cimientos. ¿Y como coloco mis cimientos en Jesús?
La Biblia, la palabra de Dios, es un tesoro precioso, en ella hallamos la solución a todos los problemas que esta corta vida nos presenta.
Si leemos con atención lo que este pasaje nos dice, descubriremos de qué manera Dios nos habla y nos revela la explicación.

¿Por qué me llamáis, Señor, Señor, y no hacéis lo que yo digo?
Si nosotros reconocemos que el es nuestro Señor, estamos dando a entender, que El es nuestro Dios, nuestro Amo y nuestro Dueño.
Si El es nuestro Dios, debemos darle adoración.
Si El es nuestro Amo, debemos obedecerle.
Y si El es nuestro Dueño, estamos sujetos a su voluntad.

Ahora usted dirá ¿Qué tiene que ver esto con mi poca fe, mis problemas o mis conflictos que no puedo solucionar?

Leamos el siguiente texto, que se encuentra en Mateo 25:14-30   

Porque el reino de los cielos es como un hombre que yéndose lejos, llamó a sus siervos y les entregó sus bienes.
A uno dio cinco talentos, y a otro dos, y a otro uno, a cada uno conforme a su capacidad; y luego se fue lejos.
Y el que había recibido cinco talentos fue y negoció con ellos, y ganó otros cinco talentos.
Asimismo el que había recibido dos, ganó también otros dos.
Pero el que había recibido uno fue y cavó en la tierra, y escondió el dinero de su señor.
Después de mucho tiempo vino el señor de aquellos siervos, y arregló cuentas con ellos.
Y llegando el que había recibido cinco talentos, trajo otros cinco talentos, diciendo: Señor, cinco talentos me entregaste; aquí tienes, he ganado otros cinco talentos sobre ellos.
Y su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor.
Llegando también el que había recibido dos talentos, dijo: Señor, dos talentos me entregaste; aquí tienes, he ganado otros dos talentos sobre ellos.
Su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor.
Pero llegando también el que había recibido un talento, dijo: Señor, te conocía que eres hombre duro, que siegas donde no sembraste y recoges donde no esparciste; por lo cual tuve miedo, y fui y escondí tu talento en la tierra; aquí tienes lo que es tuyo.
Respondiendo su señor, le dijo: Siervo malo y negligente, sabías que siego donde no sembré, y que recojo donde no esparcí.
Por tanto, debías haber dado mi dinero a los banqueros, y al venir yo, hubiera recibido lo que es mío con los intereses.
Quitadle, pues, el talento, y dadlo al que tiene diez talentos.
Porque al que tiene, le será dado, y tendrá más; y al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado.
Y al siervo inútil echadle en las tinieblas de afuera; allí será el lloro y el crujir de dientes

Vamos a graficarlo contemporáneamente:

Una persona llega a Jesús con la vida destruida (problemas económicos, salud, familiares, etc.) Jesucristo por su misericordia lo sana y soluciona sus problemas colocando así, una serie de talentos. Esta persona en agradecimiento lo “acepta” como su Señor y su Salvador. Esto seria como firmar un contrato, con derechos y obligaciones.

Jesús nos prometió una vida en abundancia (Juan 10:10), nos prometió sanidad (1 Pedro 2:24), bautizarnos con el Espíritu Santo (Mateo 3:11), nuestra salvación y la de nuestra familia (Hechos 16:31).

Nuestra parte es, a El como Dios debemos adorarle y como Señor obedecerle.

Tenemos dos mandamientos según Mateo 22:37-40 

Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente.
Este es el primero y grande mandamiento.
Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo.
De estos dos mandamientos depende toda la ley y los profetas.

Ahora esta persona ya con su vida resuelta tiene dos caminos

1-      Adorarle y amarlo por sobre todas las cosas y servirle, hablando de lo que El hizo en su vida y ayudando al necesitado como si lo hiciera a Jesús mismo.
2-      Seguir teniendo otro dios delante de el, llámese familia, trabajo, dinero, imágenes religiosas, etc. Y volver al camino de donde vino (aun participando del culto pero sin poner por obra) y callar lo que Dios hizo por el.

En el primer caso, Dios añadirá más bendiciones a este y lo usara como instrumento útil en su obra.

En el segundo caso Dios quitara lo poco que tenia (salud, paz, dinero, etc.). Este caso es de los que habla el Espíritu Santo a través de Pedro

Ciertamente, si habiéndose ellos escapado de las contaminaciones del mundo, por el conocimiento del Señor y Salvador Jesucristo, enredándose otra vez en ellas son vencidos, su postrer estado viene a ser peor que el primero. (2Pedro 2:20)

Hoy el mundo nos bombardea con falsas luces, la tecnología, el consumismo y supuestas leyes liberales. Estas cosas llevan a muchos a cauterizar sus conciencias, no distinguiendo que esta bien y que esta mal.

Codiciáis, y no tenéis; matáis y ardéis de envidia, y no podéis alcanzar; combatís y lucháis, pero no tenéis lo que deseáis, porque no pedís.
Pedís, y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites.
¡Oh almas adúlteras! ¿No sabéis que la amistad del mundo es enemistad contra Dios? Cualquiera, pues, que quiera ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios. (Santiago 4:2-4)

Por este motivo es que estas personas se encuentran con sus vidas estancadas, y muchas no solo no progresan sino que también retroceden.
Estamos en los últimos tiempos, estamos en guerra, y Dios nos llama a pelear la batalla de la fe (1 Tim 6:12), nos llama a luchar contra Satanás y sus demonios (Efe 6:12), a que prediquemos su evangelio (Mar 16:15), a romper todo yugo (Isa 58:6), a partir nuestro pan con el hambriento y suplir necesidades al que las tiene (Isa 58:10)

Hermanos si TODOS hiciéramos estas cosas, QUE PODEROSA SERIA LA IGLESIA DE JESUCRISTO.
Y cuando digo todos, hablo desde la ancianita sentada en su banca, hasta el ministro mas ungido o el conferencista que viaja por el mundo en su avión privado.

Bendiciones y paz a todos y que esta semilla haya caído en buena tierra.

Fernando Gambella

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